Los orígenes del dolor en bebés prematuros

Por años, se creyó que los bebés prematuros eran, en cierto modo, inmunes al dolor a causa de una supuesta inmadurez en el desarrollo nervioso. Pero en Estados Unidos en la década de los 80´s, la muerte de un bebé que falleció víctima de complicaciones durante una operación, sentó la sospecha de que después de todo, era probable que los doctores hubieran incurrido en una equivocación.

Y es que Jeffrey Lawson, madre del pequeño, investigó las condiciones de la operación del bebé para saber cómo se desarrollaron los hechos, y sus pesquisas la llevaron a descubrir de manera fortuita, que “lo único que le suministraron al niño, fue un relajante neuromuscular, que solo coadyuvó a que durmiera y no se moviera tanto, sin embargo, los mecanismos profundos de sensibilidad no los eliminó”, declara el doctor Gabriel Lara Flores, neonatólogo adscrito a la unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital de de Gineco Obstetricia, Luis Castelazo Ayala del IMSS.

En esa época, los médicos se equivocaron por ignorancia, porque creían que los bebes prematuros eran insensibles.

Pero hoy se sabe que desde que sale del útero, “el bebé se enfrenta a mecanismos que ejercen dolor, ya sea por la reanimación neonatal o por el tubo que pasa por la tráquea si necesita ventilación. También el transporte neonatal es doloroso porque se le colocan banditas adhesivas para sujetar las cánulas y las tomas de muestra de sangre. Estos son estímulos que conllevan dolor, concepto que no se ha atacado en forma importante” a decir de Lara flores.

Tema controversial

“El tema del dolor en bebés prematuros algo muy controversial, porque hay muchos especialistas que aseguran que el niño no siente porque tiene inmadurez en el desarrollo nervioso, entonces, al tener inmadurez, aparentemente no hay sensibilidad, pero investigaciones publicadas en el año 2005 en la Revista de la Sociedad Española del Dolor, consignan el desarrollo de fibras nerviosas y hablan de que, incluso después de la sexta semana de gestación, se inician las conexiones entre neuronas sensoriales y células en el asta dorsal de la médula espinal” dice el neonatólogo.

“También es polémico porque para evitar el dolor, en Estados Unidos por ejemplo, los analgésicos son derivados de opiáceos, mientras que en otros países se usan relajantes musculares, el problema es que cualquiera de estos medicamentos tienen efectos colaterales desde el punto de vista hemodinámico.

Entonces tenemos que usar una analgesia muy suave, de tal manera que no genere tanto efecto colateral, entre los que se encuentran: Depresión respiratoria, sedación, convulsiones, náuseas y vómitos, retención urinaria, disminución de la motilidad intestinal, liberación de histamina y rigidez de la pared torácica”, advierte Lara.

Los orígenes del dolor

Se sabe que el medicamento más sutil tiene efectos colaterales, por eso, antes de suministrarlo, el doctor Lara opina que es necesario monitorear cuál es la fuente del dolor en el niño.

Los orígenes de dolor que con más frecuencia atacan al bebé son: “El hambre, porque cuando el niño tiene hambre, secreta mucho ácido a nivel intestinal, el calor y sonidos muy fuertes. Para identificarlo, nosotros tenemos signos que nos indican su presencia tales como la frecuencia cardiaca, la presión arterial disparada, gesticulación facial o llanto”, dice el especialista.

A pesar de su importancia, “si nosotros vigiláramos todas las salas de terapia intensiva (en México) para revisar cuántos niños que están en ventilación o que tienen algún instrumento encima, están bajo analgesia, se descubriría que pocos la tienen, y esto, desde el punto de vista médico, es criticable”, dice el especialista.

Hoy, se dice que los bebés que padecen dolor en forma continua, “son niños que desarrollan problemas cognoscitivos y de aprendizaje a largo plazo, porque el dolor les afecta la función cerebral, por eso es tan importante un buen manejo del dolor en el neonato, sobre todo del que está en terapia intensiva”, finaliza Gabriel Lara.


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