
El estudio de los trastornos del sueño es una especialidad médica relativamente joven en México. Es a partir del trabajo de René Drucker que se les ha brindado la importancia merecida. Él también ha encabezado la búsqueda de tratamientos para la enfermedad de Parkinson
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René Drucker Colín es un investigador nacido en la Ciudad de México que ha destacado por su labor en el campo de la neurofisiología. Estudió biología en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), más tarde hizo estudios de maestría en la Universidad del Norte de Illinois, en Estados Unidos. En 1971 obtuvo el grado de doctor en neurofisiología por la Universidad de Saskatchewan en Canadá.
Drucker inició como pupilo del reconocido neurofisiólogo Raúl Hernández, y es partir de ese momento que se involucra en el campo de la investigación de las neurociencias, en particular del estudio del sueño, línea de trabajo que mantuvo hasta sus estudios de doctorado.
Una vez concluidos sus estudios en Canadá, Drucker Colín vuelve a México en 1971 para fundar la Clínica del Sueño, localizada actualmente dentro de las instalaciones del Hospital General. Convencido de la necesidad e importancia de formar personas especializadas en el tratamiento de los trastornos del sueño, subespecialidad de la psiquiatría y la neurología, buscó el apoyo económico y humano para llevar a cabo dicho proyecto.
Hoy, a sus 72 años de edad, ostenta el cargo de Director General de Divulgación de la Ciencia en la UNAM, además se desempeña como investigador emérito en el Instituto de Fisiología.
Las aportaciones
¿Con quién sueñas?
Los seres humanos dormimos en promedio una tercera parte del día, de manera que al cumplir 60 años habremos dormido 20 de ellos. Por esta simple razón el sueño ha obtenido en muchos países un lugar primordial en el tratamiento y estudio de los trastornos generados por la falta de éste.
El resultado de las perturbaciones generadas por la conciliación inadecuada del sueño se traducen en insomnio, enfermedades neurológicas, psiquiátricas, respiratorias, gastrointestinales, dislocación de la mandíbula, enuresis, apnea, irritabilidad, y demás; haciendo un total de poco más de 80 padecimientos relacionados con los trastornos del sueño, sin dejar de mencionar la merma en la productividad de los individuos.
Es por ello que los ciclos vigilia-sueño juegan un papel importantísimo en la estabilidad emocional, productiva y de salud en los seres humanos. Estos ciclos son regulados por el llamado reloj biológico.
Drucker Colín explica que nuestro organismo funciona en ciclos de 25 horas aproximadamente, los cuales presentan periodos de máxima actividad y otros de descanso; aunque también existen ciclos anuales encargados de regular otras funciones orgánicas.
El investigador comentó que durante un experimento se alteró el reloj biológico de un roedor, lo cual afectó notablemente sus ciclos, no obstante, fue posible comprobar que la implantación de células puede regenerar el reloj biológico, de manera que los ciclos pueden recuperarse.
El Doctor Drucker ha estado involucrado en las investigaciones sobre la función y efectos del sueño en el organismo, por lo que expresa que el correcto tratamiento de las alteraciones ha llevado a entender que es necesario respetar los requerimientos del organismo en cuanto a sus tiempos de descanso, ya que de lo contrario alteramos nuestro reloj biológico pudiendo entonces padecer algún tipo de trastorno.
Asimismo el investigador hace énfasis en el hecho de que el sueño también funciona como detector de otras enfermedades, un ejemplo es la impotencia sexual en varones, ya que mediante el periodo de sueño es posible saber si es causada por un problema biológico o sicológico.
Es con esta idea que el doctor Drucker encabezó hace 10 años la fundación de la clínica del sueño, ubicada dentro de las instalaciones del Hospital General de México. El acuerdo realizado entre el hospital y la UNAM ha beneficiado a decenas de personas, quienes ahora pueden recibir un diagnóstico adecuado para el tratamiento de sus padecimientos y no sólo una dosis de alguna droga para dormir. La iniciativa de Drucker fue más allá de plantear el proyecto y obtener los recursos, también se preocupó por conseguir técnicos y especialistas para esta clínica.
Parkinson
El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa y progresiva que fue descrita por primera vez en 1817 por el neurólogo inglés James Parkinson.
Dice René Drucker que una posible explicación por la cual ésta enfermedad no tenga registros posteriores a 1800 es debido a que se presenta durante la vejez, y el promedio de vida no era tan elevado como lo es ahora gracias al avance científico en materia de salud. No obstante, el 10 por ciento de los casos se presentan en adultos jóvenes situados en los 40 años de edad.
Esta enfermedad pertenece al grupo de las alteraciones del sistema motor. Los síntomas se presentan como temblor en piernas, brazos y quijada mientras los músculos se encuentran en reposo; es decir, que el temblor aparece aún cuando no es voluntad del individuo mover dichas extremidades y músculos.
Asimismo puede presentarse rigidez o endurecimiento de las extremidades o el tronco, se dificulta iniciar movimientos y mantener una postura adecuada, lo que se traduce en desequilibrio y falta de coordinación debido a la pérdida del centro de gravedad.
Drucker encontró en sus investigaciones que la sustancia negra, localizada en el cerebro, es la encargada de producir dopamina, quien a su vez la envía mediante los axones a otras estructuras, tales como los ganglios basales responsables de regular los movimientos. De manera que si la sustancia negra se ve deteriorada, la dopamina requerida por los ganglios basales ya no llega, y aparecen entonces los síntomas característicos de los enfermos de Parkinson. Generalmente los temblores comienzan de un lado del cuerpo y posteriormente se trasladan al otro.
Explica Drucker que durante algún tiempo el L-dopa, fue un medicamento de gran utilidad para los enfermos de Parkinson; sin embargo, se encontró que aunque conseguía desaparecer los temblores, debido a la personalidad degenerativa de esta enfermedad se volvía necesario aumentar la dosis cada vez, generando disquinesia, obligando así la reducción de la dosis, y en consecuencia la reaparición de los temblores. De esta manera se hizo necesario encontrar alternativas entre las que destaca el trabajo de Drucker a nivel mundial.
Drucker Colín descubrió que el trasplante celular conseguía la producción de dopamina requerida por el organismo en el momento necesario. Este procedimiento ha alcanzado eco en el tratamiento de muchas otras enfermedades y ha desembocado en otras investigaciones, tal como la reproducción de células madre.
Cabe mencionar que el trabajo de Drucker en este sentido es el primero en desarrollarse en todo el mundo. No obstante ha habido casos muy exitosos en los que el trasplante ha funcionado de modo idóneo, pero hay otros casos en los que el procedimiento no ha surtido efecto. Subraya que los pacientes más aptos para este procedimiento son los adultos jóvenes.
Es preciso aclarar que los tratamientos en torno a la enfermedad de Parkinson están enfocados en mejorar la calidad de vida del paciente, ya que aún no existe una cura para esta enfermedad y tampoco se sabe a ciencia cierta qué la origina. Aunque no es una enfermedad hereditaria, no tiene preferencia por género, estatus socioeconómico o situación geográfica. Aún no se sabe si es posible regenerar los axones encargados de llevar la dopamina de la sustancia nigra a los ganglios basales.
Nicotina y campos magnéticos
En esta misma línea de investigación Drucker a encontrado que existen otro par de tratamientos alternativos a los síntomas del Parkinson. El primero de ellos es el uso de nicotina como agente reductor de las molestias que presentan los enfermos, si bien no la cura permite a los pacientes elevar su calidad de vida efectiva. El investigador señala que hay estudios que demuestran que los adictos a la nicotina son menos susceptibles a padecer esta enfermedad.
Los campos magnéticos de baja frecuencia por su parte ayudan a disminuir la sintomatología causada por el Parkinson. Pero quizá lo más relevante de esta investigación es la posibilidad de combinarla con la ingesta de medicamentos, ya que se ha encontrado que los pacientes que combinan los campos magnéticos y el uso de medicamentos son capaces de no elevar la dosis de medicamento sin presentar un aumento en la intensidad de los síntomas.
Aunque ello no signifique desaparecer la enfermedad si permite mantenerla en un nivel; es decir, detiene la degeneración provocada por la enfermedad. Drucker indica que ya se está trabajando en la investigación sobre los efectos que tienen los campos magnéticos en el cerebro, la cual está a cargo de una estudiante. Drucker Colín considera que es un tratamiento idóneo al no tratarse de un procedimiento invasivo y no generar consecuencias, asimismo no es complicado ni no grato para el paciente.
El trabajo del doctor René Drucker ha sido destacado en el entendimiento y tratamiento de algunos padecimientos no sólo dentro del país, sino que su labor ha tenido eco en el extranjero. Hoy Drucker además de ser investigador emérito de la UNAM, Director de Divulgación de la Ciencia y columnista en varias publicaciones, continúa sus propias investigaciones, además, está formando nuevos investigadores y es considerado el divulgador de ciencia más destacado en México.


























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