En Internet circula una carta abierta al público que diserta sobre la importancia de no acudir a los consultorios de Farmacias Similares. Se pide una cruzada de médicos especialistas y pacientes para sabotear estos servicios que “envilecen” la práctica médica y que obliga a los médicos a regalar su trabajo.
Sin embargo, un primer obstáculo para que el sabotaje se lleve a efecto, es que la población objetivo de la carta no se ubica dentro de las personas que tienen acceso a Internet y por ende a dicha carta.
Los mexicanos que acuden a los consultorio de Farmacias Similares (FS) son personas que toman esta decisión con base en la necesidad de atención barata y rápida, porque los médicos de especialidad manejan tarifas de entre 600 y 800 pesos.
En la carta se suplica que en lugar de asistir a FS el paciente se afilie al Seguro Popular o al IMSS. Desafortundamente los servicios de tercer nivel del IMSS (que son los mejores) no están al alcance de todos. Para entrar a consulta regular en el IMSS , la espera es de por lo menos dos o tres horas y la actitud del médico generalmente es déspota.
Aunado a esto el IMSS es la institución de salud que mayor número de demandas ha acumulado por mala praxis.
La discriminación también es parte de la práctica médica de las instituciones de salud oficiales. En las poblaciones rurales más pobres, los médicos se niegan a dar consulta a un indígena que solo hable dialecto.
La carta para sabotear a los consultorios de Farmacias Similares maneja cifras desproporcionadas. Se asegura que los médicos del doctor Simi son obligados a prescribir recetas para surtirse en la misma Farmacia Similar. A decir del escrito las recetas alcanzan cifras de hasta 8 mil pesos. Es difícil creer que una persona que apenas puede pagar 90 pesos por una consulta, cubra también el monto de dichas recetas.
En Nuestra Salud no estamos a favor del enriquecimiento de ningún empresario a partir del esclavismo, sin embargo, tampoco estamos a favor de la práctica mercenaria de la que hacen gala miles de especialistas en México. Nadie está exento.
Por eso valdría la pena hacer una propuesta en otro sentido: Que los médicos especialistas hagan como los abogados en Estados Unidos, jornadas pro bono, (gratis) a favor de los 53 millones de pobres que tiene nuestro país.
Se sabe que convertirse en médico no es tarea fácil, pero los médicos deben saber que estudiar medicina es abrazar también un apostolado.
He aquí otra propuesta, que ciertos médicos abandonen la práctica mercenaria. Y es que en México un ginecólogo puede cobrar la vacuna contra el virus del papiloma de manera discrecional. Si la industria farmacéutica la vende en mil pesos, hay médicos que las revenden hasta en 2,500 ó 2,800 pesos. Eso es, por dónde se lo vea, una absoluta falta de ética, y un insulto a Hipócrates.


























5 abril, 2011 a las 10:49 PM
Ustedes creen es esta tontería que circula en internet y todavía se atreven a publicarlo en primera plana en su revista
Yo soy Médico general y se que estas conjeturas no tienen fundamento
que lastima que el periodismo se siga haciendo de puras oídas
saludos
12 abril, 2011 a las 4:22 AM
En que se basan para decir eso de que en las poblaciones rurales mas pobres los medicos se niegan a dar consulta a indigenas que solo hablen dialecto? me quieren en que población y que médicos hicieron eso? sean objetivos, parece que estan diciendo un chisme. Yo soy médico y trabajo para el sector salud en la secretaría de salud en Guerrero, y también en mi práctica privada, y nunca he negado la atención a nadie, menos a la población mas desprotegida, por favor no confundan a los lectores con escritos tendenciosos.
En la práctica médica hay de todo. No se debe generalizar. En cuando a los pacientes, también los hay de todos. Los invito a ser profesionales y a documentar apropiadamente sus datos.
12 abril, 2011 a las 2:23 PM
Estimada doctora:
Queremos informarle que en el escrito que nos ocupa, jamás se afirmó que la mala praxis médica es generalizada. Tal y como usted lo menciona tan acertadadamente, en la práctica médica como en cualquier profesión, hay de todo, malos médicos, buenos médicos. Es importante que sepa que las afirmaciones que hacemos en Nuestra Salud no las hacemos con base en chismes, porque no es así como se construye el periodismo imparcial y ético.
En el año 2010, investigadores de la Universidad de California, San Diego, liderados por el profesor Alberto Diaz-Cayeros, realizaron una extensa encuesta sobre las fallas en sistema de salud en México, la empresa que en México fue contratada para tales efectos fue Opina S.A de C.V. y Nuestra Salud tuvo acceso a la información directa que la empresa Opina recopiló y sobre la que se basan las afirmaciones que hablan de la discriminación de ciertos médicos en zonas rurales, vertidas en el artículo de opinión.
A continuación, dejo la liga del Center for U.S.-Mexican Studies donde el doctor Diaz-Cayeros presenta su proyecto de investigación, para hacer un diagnóstico sobre las fallas del sistema de salud en México.
http://usmex.ucsd.edu/assets/024/11307.pdf
Gracias por su comentario. Estoy a sus órdenes.
Fabiola Nieto